El revival del calimocho – ;

Para bastantes el calimocho es un sacrilegio propio de jóvenes y fiestas populares que atenta contra el buen empleo y aprecio del vino; una mezcla tosca y zafia que escandaliza a los más puristas.

Mas todo el planeta sabe que el calimocho más genuino es el que se hace agregando refresco de Cola al vino tinto de tetrabrik, el vino de mesa más básico de nuestra cocina. Quizá de ahí que más de uno se hechó las manos a la cabeza en el momento en que la experto en bebidas Rosie Schaap del respetado The New York Times ha firmado hace poco en sus páginas el artículo “¿Vino y Cola? Trabaja”, una loa al calimocho.

Schaap lo ha calificado de “estupendamente refrescante” y con un efecto increíblemente semejante a la sangría, mas sin precisar recortar las frutas y aguardar. Sin embargo, se ve entender el desequilibrado lote en el que se adentra: “determinados piensan el calimocho un exitación culpable”, asegura al paso que sugiere cómo vocalizar de manera correcta su nombre (“cal-ee-MO-cho”); “he recibido más de una observación incrédula en el momento en que lo he pedido en los bares de Novedosa York”.

Resulta cuando menos extraño que tome en un bar de Novedosa York lo que es ahora un tradicional de este país, y fundamentalmente del País Vasco, mas se lo sugiere a sus compatriotas dándoles la receta: mitad vino (preferentemente español), mitad Cola, y le añade hielo y un chorrito de limón. Y por si acaso no quedaron bastante visibles las normas, acompaña un vídeo a fin de que no haya duda de cómo hacerlo:

El artículo concluye encomiando la aptitud revitalizadora de la mezcla por medio de la cafeína de la Cola, lo que la transforma, afirma, en “la bebida ideal de la tarde, cuando entiendes que todavía tienes un film día y noche por enfrente”.

La sorpresa que ha provocado en España esta admiración por nuestro mezclado más accedible y habitual fué mayúscula. Mas el ensalzamiento del calimocho desde tierras estadounidenses no es nuevo. Las loas del influyente The New York Times se unen a las llevadas a cabo ahora en 2012 por otros medios norteamericanos: la gaceta Esquire y The Huffington Articulo.

La gaceta Esquire, en un artículo que se titula “La impecable bebida para la playa: el calimocho”, lo aconsejaba para los días más calurosos caminando de mar. Según este artículo, el calimocho es una combinación exquisita y fría donde el vino contrarresta la tiernicidad de la Cola y esta, por su lado, contribuye chispa y energía al vino.

La preparación sugerida es muy básica: coger una botella de 1,5 litros de refresco de Cola, vaciar la mitad y verter en una botella de vino tinto (económico, detalla) de 75 cl. Tras esos pasos, afirma, solo queda servirlo en vasos con hielo y reiterar.

Foto Jenny Woodward/The New York Times

Por su lado, además el año pasado, The Huffington Articulo titulaba “Kalimotxo: la extraña combinación de Cola y vino tinto” un artículo en el que lo considera una aceptable forma de refrescarse en un día caluroso. El artículo enseña que en los EEUU comunmente se usan limonadas, té helado o bien cervezas frías para tal propósito mas, añade, en España varios escogen sangría y “otra bebida combinada que es inclusive más habitual, fundamentalmente entre los jovenes” (con la aclaración “¡sí, los jovenes toman en España!”).

El jornal americano además averigua en sus orígenes. Según con el artículo, la autoría de su creación es un secreto, mas se ve poder fecharse cerca de 1970. Inicialmente, afirma, se llamaba Rioja Libre o bien Cuba Libre del Pobre, hasta el momento en que fue reconocido en una celebración de un pueblo vasco en 1972 por un conjunto de amigos. Advierte que es una bebida muy común, principalmente en el País Vasco, servida en los bares y recurrente en las fiestas.

El calimocho, dice The Huffington Articulo, combina dos bebidas que la mayor parte de la multitud jamás pensaría en combinar: Cola y vino tinto económico. “Puede escucharse extraño, mas no lo descartes hasta el momento en que lo pruebes”, concluye.

Imagen vía huffingtonpost.es

Visto lo visto, se ve que ahora poseemos una exclusiva exportación de nuestra cultura habitual que añadir al jamón, el gazpacho o bien las tapas. Un nuevo producto “typical Spanish” que ha cruzado el océano para encandilar a los americanos.

El calimocho es nuestra bebida más juvenil y socorrida, callejera y campestre, veraniega y festiva. No se ve posible que su imagen cambie en España y que estas loas extranjeras transformen en seguidores o bien simpatizantes del calimocho a los que no son incondicionales de combinar vino y Cola; varios proseguirán sin probarlo ni regalado.

Mas quién sabe, quizás en EEUU llegue a ser la bebida popular ¿Se transformará el calimocho en un coctel chic? La invención de españa, despreciada por varios, estrella del botellón patrio y las fiestas de los pueblos, puede ofrecer un giro y transformarse en cool fuera de nuestras fronteras. Y sucede que como reza un popular dicho anglosajón: “One man’s trash is another man’s treasure”.

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